Receta fácil de almendras garrapiñadas, un dulce de Semana Santa

Receta fácil de almendras garrapiñadas, un dulce de Semana Santa

Las almendras y los frutos secos son perfectos para gran cantidad de recetas dulces y postres tanto tradicionales como de vanguardia. Ahora que estamos en Semana Santa queremos contarte cómo hacer en casa de forma fácil almendras garrapiñadas, un dulce tradicional ideal para estas fechas.

Ingredientes

Como consejos antes de cocinar, te recomendamos que tengas mucho cuidado con el almíbar que quema muchísimo, por lo que debes manipular con delicadeza la mezcla y usar utensilios de madera. Además, recomendarte que uses las almendras con piel porque sin ésta, aunque el caramelo de adhiere, no quedan igual de crujientes. ¡Veamos cómo hacer la receta fácil de almendras garrapiñadas paso a paso!

Con esta receta tradicional ideal para Semana Santa es muy importante tener cuidado de no quemarse con el almíbar que se forma con el agua y el azúcar, así como usar utensilios de madera.

En primer lugar pon una sartén o cacerola a fuego suave con el agua, el azúcar y las almendras y podrás observar cómo el azúcar se va disolviendo en el agua y ésta va tomando el color de la piel de la almendra. Deja a fuego medio hasta que el almíbar que se forma empiece a hervir.

A continuación baja el fuego de manera que se mantenga ligeramente el hervor pero sin que suba la temperatura del almíbar y sigue removiendo con una espátula de madera, ya que si usas una de metal podrías quemarte. Así, poco a poco se va evaporando el agua y se reduce el almíbar, verás que adquiere una textura arenosa.

Ahora viene uno de los pasos más delicados de la receta. Sube un poco el fuego para que se vaya caramelizando el azúcar pero poco a poco, ya que si subes mucho el fuego, el azúcar se convertirá en caramelo y luego las almendras se quedarán pegadas unas con otras. Sigue removiendo para que el caramelo se adhiera a las almendras y éstas se queden un poco sueltas.

Uno de los pasos más delicados es conseguir que se caramelice el azúcar sin que se convierta en caramelo porque de lo contrario, se quedarán las almendras pegadas.

Ya sólo queda el paso final, sacar las almendras con mucho cuidado de no quemarte y colocarlas sobre un papel de horno. Pasados pocos minutos estarán algo menos calientes y podrás separarlas sin quemarte. No esperes a que estén frías del todo para separarlas porque se unirán, sólo espera lo justo para que no quemen.

Y cuando estén separadas y frías del todo ¡ya tienes las almendras garrapiñadas! Son un dulce ideal para servir por ejemplo en pequeñas bolsitas o cucuruchos y dárselas a los niños para que disfruten de ellas mientras ven procesiones, juegan en el parque o disfrutan de sus vacaciones con un aperitivo especial y tradicional.

Puedes hacer esta receta con otros frutos secos como nueces o anacardos… ¡elige tu preferido!

Además, este mismo proceso que hemos explicado con las almendras sirve para otros frutos secos que también puedes garrapiñas como nueces, anacardos, cacahuetes, avellanas, etc.

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