La nueva cosecha y los trucos para comprar la almendra fresca en los supermercados

Con el objetivo de disfrutar de su delicioso sabor íntegro, textura crujiente, que conserven todas sus propiedades organolépticas y mantengan todos los parámetros de calidad que hacen de las almendras españolas un auténtico manjar, se hace necesario comprar la almendra de la última cosecha, y la de 2020 está siendo recogida. Pero, cómo evitar comprar de cosecha antigua para evitar una almendra rancia y de menor calidad. En este post descubrirás esto y mucho más sobre las cosechas y su venta.

Dependiendo de factores diversos como las condiciones climáticas de cada zona geográfica o la variedad de la almendra en cuestión, existen diferentes períodos de producción que hay que tener en cuenta, pues cada variedad tiene sus plazos de floración y maduración debidamente estipulados.

Según explica nuestro responsable del departamento de calidad en Bioterra, José Antonio Moreno, «la pandemia no ha afectado a la producción en sí, pero sí afectan las situaciones meteorológicas, que es lo que ocurre habitualmente. Tuvimos una primavera lluviosa y este año ha habido problemas por este motivo. La floración no fue tan buena como la que se dio en 2019». No obstante, tal y como asegura nuestro técnico, las nuevas superficies que este año han entrado en plena producción permitirán que los datos de cosecha se puedan asemejar a los del último ejercicio: «Hay que tener en cuenta que se han puesto en funcionamiento 500 hectáreas nuevas que van a suplir cualquier déficit que haya por motivos de lluvias y heladas, por lo que así se compensa esta situación. Va a ser una buena cosecha, pero podría haber sido excepcional», analiza Moreno.

Algunas de las variedades que comercializamos en Bioterra ya están presentes en el mercado, por lo que los consumidores ya puedan disfrutar en sus hogares de los frutos recolectados durante esta misma campaña: «Estamos recogiendo desde mediados de agosto y ya estamos sacando almendras al mercado. Si el consumidor encuentra que la almendra tiene fecha de consumo de agosto o septiembre de 2021, esto significa que es una almendra de este año». De esta forma, y con la fecha de caducidad como clave capital para saber que lo que se está adquiriendo es una almendra fresca, los consumidores pueden gozar de la tranquilidad de llevarse a sus hogares un alimento de calidad y con todas sus propiedades. 

Otra cuestión a tener en cuenta, especialmente en el caso de Bioterra, es el estricto y total control de la trazabilidad, lo que genera confianza entre los consumidores. Esto nos permite rastrear todos los pasos por los que ha pasado la almendra; desde su origen, proceso de transformación y envasado, hasta llegar al punto de venta establecido. Un modelo que nos permite reducir a la mínima expresión los riesgos que pudieran haberse derivado en la cadena de suministro. Así lo explica José Antonio Moreno: «En todas las recepciones de almendra de nuestros productores que llevamos a cabo se guarda toda la información. La almendra queda depositada en los silos y se queda grabado qué persona la trae junto con todos los datos de la finca. Sabemos perfectamente de quién es». Se trata de un proceso perfectamente coordinado y revisado.

En la actualidad ya existen diferentes variedades a disposición de nuestros clientes, como es el caso de Antoñeta y Lauranne, que son variedades tempranas de almendra. «Otras variedades, como Soleta, están siendo recogidas en la actualidad y es ahora cuando están empezando a llegar a la central. Por último, las variedades más tardías, como son Marcona o Largueta, no estarán disponibles hasta finales del mes de septiembre o principios de octubre», detalla nuestro responsable del departamento de calidad de Bioterra. De esta forma, se cumple así con el particular calendario que tiene cada variedad, dependiendo de sus características y necesidades. Puedes ver imágenes y consultar las diferencias de las distintas variedades que cultivamos en nuestra sección dedicada para ello, pulsando aquí.

La almendra española, conocida internacionalmente por sus altos estándares de calidad, tiene en el mercado internacional a competidores que apuestan fuerte por la plantación del almendro. En este sentido, Estados Unidos es el país tradicionalmente más conocido. No obstante, en los últimos años han ido apareciendo otros países productores, como es el caso de Australia: «Allí están haciendo una apuesta muy importante por el almendro y se están produciendo grandes cantidades, pero desde nuestro particular punto de vista la calidad vista no se acerca a la que tiene la almendra española», recalca Moreno. 

Mientras, el caso de Extremadura sigue siendo en los últimos años uno de los más significativos debido al exponencial crecimiento de la superficie cultivada, tal y como reconoce nuestro técnico de calidad: «Toda España en general, y Extremadura en particular, está ganando terreno de cultivo. Hay que tener en cuenta que nuestra región es una de las comunidades con una alta cantidad de hectáreas dedicadas al almendro, pero pequeña en comparación con otras como Andalucía». Por este último motivo, al tener menos superficie cultivada, el crecimiento porcentual experimentado en los últimos años en Extremadura es superior al de otras regiones geográficas. 

En la actualidad, según detalla José Antonio Moreno, Bioterra ya va camino de las 4.000 hectáreas cultivadas de almendro. «Esperamos que todas ellas puedan estar en plena producción de aquí a tres años. Hay que tener en cuenta que cada año se apuntan nuevos productores y entran como primer año de cultivo, por lo que en ese momento todavía no están en producción. De esta forma, esas superficies que entran hoy estarán en plena producción dentro de tres años y suplirán cualquier déficit que pueda originarse entonces en las plantaciones antiguas. Todos los años traemos almendros para nuestros agricultores y se hacen nuevas plantaciones tanto en primavera como en otoño e invierno», detalla el responsable de calidad de nuestra firma.

Estas son, a grandes rasgos, algunas de las claves que los consumidores han de tener en cuenta para saber de primera mano cuáles son los entresijos de cada campaña con el objetivo de que puedan tener en sus despensas una almendra fresca y con la más alta calidad, como la que producimos en Bioterra. Un proceso llevado a cabo bajo estrictos parámetros de seguridad alimentaria, máxime en tiempos marcados por la pandemia del coronavirus. Es por ello, como ya detallaremos en próximas publicaciones, por lo que en los últimos meses hemos implementado nuevas medidas de seguridad, tanto en el campo como en nuestras instalaciones.   

 

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